miércoles, 26 de febrero de 2014

Interpretación de Edmund Husserl sobre el Escepticismo

Escrito por Verónica Islas Espinosa


Antes de abordar el meollo que me compete sobre el escepticismo, relativismo y antropologismo, que es lo primordial y esencial para comprender la posibilidad o imposibilidad de la antropología filosófica, se necesita establecer (a grandes rasgos) el pensamiento de Edmund Husserl. Él influyo en el siglo XX, con su fenomenología del método, su tema fundamental es la conciencia como intencionalidad.
Husserl al igual que Descartes intenta dar un nuevo comienzo a la filosofía. (1) Distingue la evidencia asertórica y la apodíctica. Esta última defendida por el autor, se refiere a que solo hay una verdad en sí, y lo contrario de esta no puede ser verdad, ya que sería absurdo. Lo cual si admite (o más bien no lo imposibilita) la evidencia asertórica. (2)

Lo que se nota radicalmente es que va en contra del psicologismo; entendiéndose este como el yo empírico, es decir, la ciencia de hechos (de experiencia). Consecuentemente esta experiencia se encuentra limitada y no demuestra validez sino mera probabilidad; y de ello no se obtienen verdades. Por lo tanto la verdad en sí misma no es un hecho.
Ahora; hay una disposición filosófica, que niega la posibilidad de alcanzar un conocimiento certero, sostiene que no hay ninguna verdad. Y este es el escepticismo (la forma más antigua del mismo), pero radica ahora el escepticismo propiamente epistemológico en el cual no se niega totalmente la verdad, pero se limita el conocimiento, se niega lo cognoscible de las cosas en sí.

Prosiguiendo, se necesita esclarecer la relación entre relativismo y subjetivismo. Del subjetivismo se entiende que el sujeto es la fuente de conocimiento, aunque para el subjetivista afirma como verdad lo que le parece verdad para él, pero no la verdad en sí, la verdad apodíctica. (2) El subjetivismo es el relativismo individual.
Sin embargo, si en lugar de que el sujeto sea el punto de referencia, lo es una especie (humana) entonces se deriva un nuevo relativismo; el especifico. Es decir, el antropologismo.

Este antropologismo pasa a ser por razones contempladas y abordadas por Husserl una teoría escéptica. Y se retorna al escepticismo que pretende enjuiciar el conocimiento. Con esto se explica más a fondo y a detalle, lo que mencionaba anteriormente sobre la evidencia asertórica, ya que el antropologismo es la verdad para la especie humana, pero no es apodíctica dado que no es verdad en sí.

El antropologismo se acerca a la verdad, y alcanza cierto tipo de validez, aunque o es válida o no lo es, es verdad o simplemente no lo es (según las leyes lógicas). Intentare definir al antropologismo no como la verdad absoluta, sino solo como un relativismo con fundamentos. Es una idea filosófica de la verdad.

Y el antropologismo, es mi verdad, porque es solo la verdad de la especie humana (aunque eso suene subjetivista) Pero aun no defino, desarrollo, ni entiendo en su totalidad, el tener que descartar una posición de otra. Y concluyo (por ahora) dado los anteriores argumentos que; la Antropología Filosófica es una imposibilidad.


(1)    Gutiérrez Saenz, Raúl. Historia de las doctrinas filosóficas. Esfinge, 1985
(2)    Para Husserl varias clases de evidencia: asertórica (llamada simplemente evidencia), apodíctica, (llamada intelección). La evidencia asertórica se aplica a lo individual; la apodíctica, a las esencias. La asertórica es inadecuada; la apodíctica, adecuada.